Colores

LA IMPORTANCIA DEL COLOR EN LOS DISTINTOS ESPACIOS

El color influye mucho en la fisiología y el carácter del ser humano y, si influye sobre cada uno, también influye en las relaciones entre distintas personas. Por eso, es muy importante el color que le damos a los distintos espacios.

Si se ilumina y se pinta la casa adecuadamente, se pueden conseguir ambientes alegres y saludables. Está claro que la mejor luz es la luz natural que viene del sol; tiene todas las ondas electromagnéticas que necesitamos y además ayuda a ahorrar energía. Pero, aparte de eso, los espacios se cambian totalmente en función del color. ¿Has imajinado alguna vez un salón completamente rojo? ¿Y el mismo salón todo verde? ¿O todo blanco? Aunque el espacio fuera el mismo, el color le daría un crácter completamente distinto en cada caso.

Hay que tener en cuenta también que si le damos excesiva importancia a un color, a la larga se puede convertir en agresivo y desequilibrante. Los contrastes son necesarios para conseguir un equilibrio.

Colores cálidos: rojo, naranja y amarillo

  • Activos, dinámicos, jóvenes.
  • Adecuados para los lugares donde se desarrollan trabajos intelectuales, pero siempre en combinación con otros colores; de lo contrario producen nerviosismo e irritación.
  • Naranja: energía, felicidad, creatividad. Adecuado  en la cocina, en el comedor y en la sala de juegos de los niños, en combinación con otros colores. El exceso puede producir ansiedad. Está relacionado con el sentido del gusto.
  • Amarillo: relacionado con el sol, la inteligencia, los estudios. Despierta la memoria. Adecuado para los lugares de estudio, sobre todo con el verde, morado y azul.  El exceso puede producir cansancio. Relacionado con la vista.
  • Rojo: fuego, vida, energía, masculino,… El rojo tiene una fuerza especial y si se usa en dosis adecuado ayuda a combatir las depresiones y anemias. El exceso produce agresividad e irritabilidad. Relacionado con el olfato.
  • Si se rebajan se pueden usar en las paredes para conseguir calidez y luminosidad.

Colores fríos: verdes, azules y marrones.

  • Pasivos, estáticos y moderados.
  • Adecuados para zonas tranquilas (dormitorios por ejemplo).
  • Al ser fríos dan sensación de frescor en lugares cálidos.
  • Verde: el color de la armonía, la seguridad, la tolerancia y la paz interior. Naturaleza viva. Tranquilizador junto con el azul. El exceso produce aburrimiento.
  • Azul: Seguridad, confianza, paz y tranquilidad. Relacionado con la espiritualidad, lo femenino y el agua.

El blanco

  • El color de la luz y la limpieza.
  • Refleja la luz.
  • Adecuado para resaltar otros colores y para iluminar y avivar espacios reducidos, como baños, cocinas y habitaciones reducidas.

El negro

  • Absorbe la energía del sol.
  • El color del poder, la violencia y la muerte. Hay que emplearlo con mucho cuidado y en pequeñas cantidades, porque de lo contrario produce inquietud.
  • Es mejor emplear otros colores oscuros en su lugar, como el marrón, el gris o el azul muy oscuro.

El Gris

  • Al igual que el negro y los colores muy oscuros absorbe energía.
  • Produce tristura y cansancio.
  • Muy serio.

Los colores fuertes y muy vivos

  • Potencia, fuerza, masculinidad.
  • Reducen los espacios.
  • Mejor dejarlos para espacios abiertos; sino, producen inquietud y nerviosismo.

De todos modos, no hay nada sobre los sentimientos de cada uno. Por las esperiencias vividas a lo largo de la vida los colores dejan distintas sensaciones en nuestro interior y esas sensaciones quedan almacenadas en el cerebro. No vemos con los ojos, sino con el cerebro. Por eso, aunque a la hora de elegir los colores es importante tener en cuenta lo mencionado anteriormente, tenemos que hacer caso a lo que sentimos en el interior de cada uno.